La familia ilustrada (introducción de mis propias reflexiones)

En una de mis cotidianas excursiones a la biblioteca del pueblo di con este nuevo libro de Laura Gutman.

Aunque tiene libros bastante interesantes y trata de la maternidad con sus lados luminosos y sus lados oscuros, nunca he sido capaz de leer completo ninguno de sus libros. Y no porque sean difíciles o no pueda con ellos, sencillamente hace 3 años que me desconectaron una parte del cerebro y mis lecturas nunca han sido las mismas.

Pero este libro es diferente. Es tan ágil y fresco que se lee en muy poco tiempo. Y todas las viñetas de Micaël hacen que sea realistamente divertido.

Hay varios temas que Laura Gutman trata en él que (si no lo habías hecho ya) te dejan reflexionando. El cole, las enfermedades, el papel del padre, las crisis matrimoniales, el estrés maternal, la percepción del bebé, … De principio a fin no tiene desperdicio.
Me encantaría que llegara a manos de cada vez más mujeres y madres, y que les dejara cuestiones como ¿por qué vemos tan normal parir en el lugar donde se tratan los enfermos? ¿por qué ponemos toda nuestra fe y atención en los consejos de un varón desconocido? ¿por qué tenemos que elegir entre nuestra maternidad o nuestra vida social? ¿por qué nos volvemos sumisas ante un mundo hecho para hombres y nos crecemos ante las opciones de volver a ser felices en nuestra posición de mujer (en ello engloba, por supuesto, ser madre)? ¿por qué tanta lucha en dirección equivocada? ¿por qué -si tenemos la opción de vivir los primeros años de nuestro bebé- huimos dejándolos en manos y responsabilidades de terceros? ¿por qué no afrontamos las necesidades que surgen como mujer al convertimos en madres de un modo que pueda retroalimentar nuestro nuevo rol para sentirnos y convertirnos en mujeres más completas?

Tantas y tantas preguntas vienen a mi mente…
En este libro encuentro pistas de lo que mi interior siente, de lo que me soplan desde arriba y, por ello, me encantaría que otras mujeres tuvieran la gran oportunidad de encontrar ante sí estas y/u otras dudas tan importantes como para hacer temblar el suelo que creemos normal y comenzar a formar nuestro propio sendero.
Escucha. Mucha escucha.
Intuición.
Fe. Mucha fe.

Caminando con la intención de crecer espiritualmente con esta gran oportunidad, podremos conseguir ser más completas y más felices, a la vez que convertir a nuestros hijos en seres más completos y más felices.

Consejos para el dolor durante el parto.

El otro día llegó a mis manos un pequeño libro con consejos naturales para diversas dolencias o procesos.
Como siempre pasa, cuando de algo te hacen esperar poco o nada, esto acaba sorprendiéndote de alguna forma pues al no tener expectativas le sacas mayor provecho. Y esto es lo que me ha sucedido con este manual, que el jugo que tiene -sea poco o mucho- lo estoy exprimiendo.

Ayer, mientras le echaba un vistazo, vi en el índice “Dolor durante el parto” y allí que me fui. Y aunque nada -o casi- de esto nos vendrá de nuevas a muchas de nosotras, me gustó lo que decía y hoy os los quiero compartir:

“¿Hay que sufrir tales dolores en un acontecimiento fisiológico que debería ser placentero de principio a fin?
 Lógicamente el dolor produce angustia, lo que acelera más a la parturienta y hace que el cuerpo libere más adrenalina. La adrenalina […] su exceso puede prolongar el trabajo de parto, con lo que aumenta la duración del dolor.

[…] los ginecólogos han ido introduciendo una serie de cambios en la asistencia al parto y en el diseño de las salas de maternidad que favorecían la práctica médica, pero no la comodidad de la mujer en el alumbramiento.”

Y expone una serie de consejos/sugerencias para el trabajo de parto:

Comer algo. Si notas que el parto comienza,come porque necesitarás energía. Lo mejor son alimentos fáciles de digerir y no comidas pesadas.

Bebe mucho líquido. El esfuerzo tan intenso hace que el cuerpo sude y se deshidrate. “Beber una cantidad adecuada de líquidos mejora la actividad de los músculos lisos del útero y esto ayuda a aumentar las contracciones”.

Orina. Tratar que la vejiga no esté demasiado llena o, preferiblemente, casi vacía.

Cambia de posición. Ir variando la postura ayudará a las contracciones, a la postura del bebé que se prepara para nacer y a ti para acompañar mejor a tu cuerpo.

Aplica calor. “Un paño caliente colocado en la parte baja del abdomen, justo sobre el pubis, entre o durante las contracciones, es muy eficaz contra el dolor”.

Date una ducha de agua caliente. “El calor alivia y relaja”.

Respira. “Las técnicas de respiración no quitan el dolor pero sí evitan la tensión añadida”. La tensión puede hacer que el parto resulte más doloroso y complicado, porque los músculos contraídos pueden obstaculizar, dificultar o no permitir la bajada del bebé.

Respira profundamente con el diafragma. De este tipo de respiraciones ya hemos hablado en otras entradas. Puedes volver a verlas aquí.

Grita, habla o quéjate si te apetece.

Visualiza. Una luz que recorre tu cuerpo, envuelve a tu bebé y lo ayuda a salir. Unas montañas verdes, con un gran río y el aire fresco. Un mar azul infinito con oleaje calmado y el sonido de los pájaros. Cualquier cosa que pueda relajarte y ayudarte a estar más presente.

Pedir un masaje en la espalda. El masaje en la parte baja de la espalda puede aliviar y servir de gran ayuda. (Y con esto no hay que olvidar el poder del contacto).

Comparte. Que tu pareja u otra persona querida para ti pueda atenderte, apoyarte, cuidarte y animarte.


* Todo lo que cito en esta entrada está sacado del libro “La gran guía de los remedios naturales“.

Foto-reportaje de un parto natural

Para mi existen una serie de blogs que son visita obligatoria. Escritos por grandes madres y grandes mujeres en los que abren su corazón para aquel visitante perdido o encontrado que llegue y quiera quedarse.

En uno de ellos –Nuryabissa– hoy he visto que su último post es un precioso video basado en un reportaje fotográfico sobre un parto en casa. ¡Qué belleza! Algunas imágenes te hacen totalmente partícipe del gran momento que se está viviendo en ese hogar. Fotos que comparten el cansancio, la espera, el dolor, la ilusión, el apoyo, la fuerza, el coraje, la dulzura, el amor, los cuidados, la compañía, la comprensión,… el respeto al proceso de este Sagrado momento y el calor del recibimiento de una nueva vida.

La mujer cuando está a punto de dar a luz es comparable a una luna llena a la cual no se le puede añadir nada para aumentar su perfección.”  Sheikh Hisham Kabbani

Anticoncepción natural (parte I)

Muchos métodos anticonceptivos tenemos hoy a nuestro alcance pero no todos son inocuos ni respetan nuestro cuerpo. Con esto me refiero, básicamente, a los hormonales.
También están los conocidos como métodos barrera (como los preservativos ya sean masculinos o femeninos, por ejemplo). Pero estos tampoco convencen a muchas parejas ya que la falta de contacto es un gran inconveniente.

Por otra parte, aquellas mujeres que quieren seguir una línea natural y respetuosa con sus cuerpos y sus ciclos, optan por informarse sobre métodos anticonceptivos naturales.
Antes de nada aclararemos que un anticonceptivo natural no es algo de quita y pon en el momento de la relación, sino un conocimiento y una comprensión del cuerpo a través de la observación, que nos permita saber que días de nuestro ciclo son más fértiles.
Vamos a ver los más comunes:

El retraimiento (o la marcha atrás). Este es de los más conocidos. Se trata, sencillamente, de retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación. Para que este método tenga un alto porcentaje de eficacia, el hombre deberá conocer bien su cuerpo y sus señales a la hora de hacer el amor. Además, saber que antes de eyacular se desprende un liquido que también puede contener espermatozoides.

La temperatura basal. Para seguir este método primero al mujer debe estar algunos ciclos observando y conociendo su cuerpo, así como rellenando unas gráficas a modo de poder utilizarlo con bastante seguridad. Se basa en tomar la temperatura vaginal cada mañana (con un termómetro específico) y apuntarla en una gráfica, de modo que se pueda observar cuando son los días de ovulación por los picos de temperatura.

Observación del moco cervical. Como el anterior, se empieza por observar unas semanas su moco cervical (flujo vaginal) apuntando en una gráfica a modo de comprensión del propio cuerpo. Con este método se conoce los días de ovulación por el cambio en el moco (así como los días anteriores a la menstruación o la fase infértil).

Rítmico. Este se trata de contar 14 días desde el comienzo de su ciclo. Antes se pensaba que toda mujer tenía su fase de ovulación los días 14 y 15. Hoy se sabe que depende de cada mujer y su ciclo (duración, regularidad, etc.) por lo que este método no es muy fiable.

Las mujeres que deciden usar un método anticonceptivo natural suelen hacer una combinación de los tres últimos ya que es más fiable cuando conocen bien su cuerpo a través de la temperatura y el flujo, además de saber qué días, probablemente, ovularán.

Éstos no solo valen cuando se quiere esperar a tener más hijos. También son muy utilizados a la hora de buscar un embarazo pues permite predecir con bastante exactitud los días en los que la mujer será más fértil.

De todas formas, ya sea para concebir o para esperar, siempre es mejor conocer bien el método elegido, observar por un tiempo su cuerpo -las prisas no son buenas consejeras casi nunca- y, por supuesto, consultar con su ginecólogo o persona cualificada en situación de cualquier duda.

Los doshas


Hoy hablaré de la salud y el reequilibrio de cada individuo desde la visión ayurvédica.

” Un paso muy importante en el camino hacia la buena salud consiste, en primer lugar, en descubrir a qué tipo corporal pertenecemos, y en segundo lugar, qué podemos hacer para que nuestro cuerpo recupere su equilibrio natural y vitalidad. El Ayurveda reconoce que cada persona tiene un único tipo corporal psicofisiológico, que responde a los alimentos y los medicamentos, al clima, las estaciones, el estrés, los colores y los olores y otros estímulos de un modo único y particular.”

El tipo corporal del que habla son los llamados doshas y hay tres tipos: Vata, Pitta y Kapha.

” Los tres doshas están formados por los grandes elementos de la naturaleza: tierra, agua, fuego, aire y espacio. […]
Al reestablecer el equilibrio entre los tres doshas de nuestro organismo, de un modo automático, apaciguamos los grandes elementos que constituyen nuestro mundo. […]
Al trabajar conjuntamente en armonía, los doshas permiten que el individuo crezca mental, física y espiritualmente al máximo posible. Conocer los tres doshas y sus respectivas concentraciones en el cuerpo puede, por tanto, ser muy beneficioso para mejorar el propio cuerpo, la mente y el espíritu.”

La maternidad te hace centrarte tanto en tus hijos que la mayor parte del tiempo nos olvidamos de nosotras mismas, por lo que sería muy interesante conocer que tipo de dosha somos o cual predomina en nosotras y, así, conocer otras alternativas para estar bien y retornar a nuestro centro.

Los secretos eternos de la salud. Medicina de vanguardia para el siglo XXI, Andreas Moritz.

La cuarentena, días de protección.

Cuando damos a luz, nuestro cuerpo se abre haciendo un esfuerzo inmenso y, como todas sabemos, el postparto o puerperio es el tiempo en el que todo vuelve a cerrarse y retoma su lugar.

Tradicionalmente, la cuarentena era el período de 40 días en el que tanto la mamá como el bebé permanecían en casa sin salir y sin recibir visitas (o las mínimas). Se centraban en el cuidado de su pequeño, en instaurar una buena lactancia, descansar y volver poco a poco a la normalidad (claro que contaban con el soporte y la ayuda de las mujeres de su entorno para ocuparse de todo lo demás).
Esto se llama guardar la cuarentena y es una protección para la madre y el recién llegado, ya que la apertura de nuestro cuerpo es en el plano físico y éste es el último en el que se manifiestan todos los cambios. Emocionalmente, a nivel energético y espiritual, nuestro cuerpo está igualmente abierto y cualquier cosa pueda llegar más rápidamente a nosotros, afectarnos de otra manera o hacernos más daño.
Es por esto que es importante -en la medida que se pueda- guardar unos días de reposo tanto físico como interior para poder así adaptarse de una forma más fácil al nuevo papel y a la nueva etapa que nos abre la vida, que es la de la maternidad, el cuidado y la responsabilidad de un pequeño ser humano.

Pero hoy en día parece que nos resistimos a la idea. Nuestras casas no son el hogar mullido que nos invita a quedarnos en ellas sin salir y los gritos de la sociedad resuenan demasiado en nuestros oídos. Solo de pensarlo se nos caen las paredes encima y lo único que queremos es retomar nuestra rutina y volver a ocuparnos de otras cosas. Nuestras cosas.
Así que, tres días más tarde, nos encontramos en la calle a plena actividad sin pararnos a ser conscientes del choque que esta criatura -horas antes dentro nuestro- está sufriendo. Y esto no es más que huir. El estar en casa sin apenas actividad nos pone cara a cara frente a esta situación que despierta tantos sentimientos contradictorios en nosotras. Y esto es duro.

Por eso es importante sincerarnos con nosotras mismas y valorar la urgente huida que necesitamos. Así tendremos la oportunidad de ver cómo afrontar la situación protegiéndonos a nosotras mismas y a nuestros bebés lo máximo posible sin, por ello, sentirnos obligadas a nada.

Apoyo en el postparto

 

Cuando se da a luz a un hijo toda nuestra vida cambia de la noche a la mañana. Nuestra familia tiene que reestructurarse y tomar nuevas posiciones, y, en la mayoría de los casos, no es tarea fácil.
Acostumbrarnos a tener a un pequeño ser a nuestro cargo las 24h. llega a ser muy duro y agotador. Si a esto le sumamos el efecto hormonal que sufrimos el resultado es un estado de ánimo teñido de gris.

La mayoría de las madres nos hemos sentido así en algún momento y existe una complicidad y una comprensión entre nosotras. Por esto, un grupo de mujeres tomó la iniciativa de crear un foro como red de apoyo emocional en esta etapa tan importante: Vínculo de apoyo al postparto, una web para aquellas mamás que están pasando por un momento emocional dificil.