¿Por qué llora mi bebé?

Son las 9 de la noche, la hora habitual en la que tu bebé siempre se duerme pero hoy no consigue conciliar el sueño.
Está agotado, no puede casi abrir los ojos pero no se duerme. A ratos se queja y a ratos llora. Se mueve constantemente, no encuentra la postura para relajarse.
El tiempo va pasando y él se cansa cada vez más pero, a la vez, menos consigue relajarse. Se va desesperando y llora. Tú no sabes muy bien que le pasa ni que hacer.
No parece que esté enfermo, ¿qué hago?.

Para estos momentos en los que tu bebé no deja de llorar o quejarse y te sientes perdida o confusa, veremos los posibles motivos de su llanto o, al menos, te recordaré como puedes averiguarlo.

– Para descartar dolores o inflamaciones presiona ligeramente su oído con tu dedo (delante o detrás de la oreja); su tripita; y un lateral de su garganta. Hazlo de forma suave y sin apretar. Si tocando alguno de estos puntos grita o llora más fuerte, ya sabes qué le duele.

– Prueba a ofrecerle agua por si tiene sed.

– Revisa su pañal y en el caso de que tenga pipí o caca, mira si tiene alguna heridita/fisura/irritación que le pueda estar molestando.

– Palpa con tu dedo su encía por si notas algún diente a punto de romper o mírale por si la tiene inflamada.

– Dale palmaditas suaves en la espalda mientras caminas un poco o lo meces. Puede que tenga aire que no consiga sacar.

– Aunque obvio, comprueba que no tenga fiebre o esté subiendo su temperatura.
Ya he comprobado todo esto y mi bebé está bien pero sigue llorando, ¿qué hago?

Piensa en tí, en cómo has estado los últimos días. Recuerda si has estado nerviosa, muy enfadada o ansiosa por algo. Ellos están muy vinculado a nosotras y muchas veces exteriorizan algo nuestro, no suyo.

– Recuerda con detenimiento si ha estado este día expuesto a una sobre estimulación o a tenido un día más difícil (mucha tv, ruidos, gente desconocida, muchos cambios, …). Los bebés son como una esponja que absorbe todo cuanto hay a su alrededor pero él no sabe sacar lo que no le interesa así que muchas veces cuando han vivido una situación que les cuesta más de asimilar (no tiene por qué ser negativa) ya sea por cambios notables en su rutina o demasiado movimiento, su manera de deshacerse de todo eso que les sobra es mediante el llanto. Así nos piden ayuda.

En cualquiera de estos casos lo primero es que tú estés relajada y lo más disponible posible (no solo físicamente sino también tu actitud). Abrázalo, pasea por la casa (si tienes un portabebé te irá muy bien para no cansar tanto tus brazos y que él se sienta recogido), mécelo, cántale y dile (desde dentro o hablándole) que todo está bien, que estás ahí con él y le acompañas.
Ofrecele el pecho aunque en estas situaciones pasan ratos rechazándolo.
Lo importante es que se sienta recogido, protegido y consolado.

Estas últimas situaciones suceden más de lo que creemos aunque también hay bebés y niños más sensibles que otros o con más dificultades a la hora de relajarse.

De todas maneras, recuerda que tú como madre tienes linea directa con él y raras veces te equivocarás.
Si no sabes que le pasa lo mejor es que le abraces, te relajes y conectes con tu instinto, con esa esfera en la que tu bebé y tú aún sois un mismo ser. Desde ahí sabrás qué le pasa. No podrás explicarlo, pero lo sabrás y el simple hecho de darte cuenta y conectar con él ya le ayudará a aliviarse más rápido.
¿Nunca te ha pasado encontrarte diciéndole a tu marido:

– lo que pasa es que le duele la barriga
– ¿sí? y, ¿cómo lo sabes?
– no lo sé, pero lo sé

No es nada esotérico ni raro, es lo más natural: el instinto maternal.

Espero que te ayuden estos pequeños consejos para aliviar esos momentos que, en mayor o menor medida, siempre hay cuando tenemos un bebé.
Y, ante todo, recuerda que lo principal antes de atenderle es que tu estés lo más serena posible para poder ayudarle a calmarse.

Anuncios

Bienvenidos, moquitos

Llegó la época. Frío y escuela dan lugar a los moquitos que van a acompañar a nuestros hijos durante gran parte del año.
Mientras el niño se encuentre bien, pueda sacarlos y no haya ningún síntoma más como tos o fiebre, no hay por que preocuparse. Pero sí que tenemos que estar atentas para que un simple catarro no se convierta en un temido -itis (bronquitis, laringitis, sinusitis, otitis, …) .

Una vez más recurrimos a la naturaleza para aliviar y, en muchos casos, acabar con la mucosidad de nuestros hijos.
Aquí os cuento algunos remedios fáciles y cotidianos que pueden tomar (y vosotros también):

* Infusión de tomillo: hervimos agua y la paramos. Echamos una chucharadita de tomillo seco por taza y tapamos. Dejamos  reposar 10 minutos y ya podemos colarla.
Si le echamos miel, limón y una pizca de jenjibre molido (¡puntita de cuchara!) será más efectiva.

* Infusión de limón y miel: hervimos agua y la paramos. Añadimos el jugo de 1/2 limón, un par de trozos de piel (bien lavada) y miel.

* Jarabe de cebolla: cortamos una cebolla a juliana, añadimos una cucharada colmada de miel y una cucharadita de agua. Removemos y tapamos. Dejamos macerar toda la noche. A la mañana siguiente chafamos un poco con un tenedor para sacar más jugo y colamos en un tarrito o envase pequeño que podamos tapar. Tomar una cucharadita de postre 3 ó 4 veces al día. Guardar en la nevera. (Es preferible repetir el jarabe a los 2 ó 3 días que hacer mucha cantidad ya que pierde propiedades y se pone malo).

* Lo mismo que lo anterior pero con nabo.

* Otra forma de hacer el jarabe de miel y cebolla: poner miel, cebolla, clavo y jengibre molido en un cazo, tapar y poner a fuego lento que cueza unos 20 min. Ir removiendo. Colarlo y poner en un tarrito con tapa en la nevera.
Este personalmente no lo he probado pero lo he leído en el blog Siempre Natural en el que podéis ver cantidades y procesos.

De momento, estos son lo más eficaces en casa.

Aviso: la miel no es recomendable para bebés hasta los 12-18 meses. Estos remedios serían apropiados para niños a partir de esta edad y en cantidades inferiores.

¿Conoces otros remedios distintos? ¿Quieres compartir el típico jarabe de familia que siempre es efectivo? Deja un comentario.

¡Alarma, mochilas!

Hace poco más de un mes que comenzó la escuela y ya he podido observar muchas cosas que me hacen reflexionar durante días. Hoy compartiré con vosotras una de ellas: las mochilas.

No puedo evitar sentir dentro de mi un “pobre” cada vez que veo niños de 6, 7 u 8 años salir corriendo del colegio con mochilas enormes colgadas a su espalda. Y no hablo del peso que puedan llevar (otro tema bastante importante, por cierto. ¿Acaso un niño necesita tantísimos libros para aprender lo esencial?). Me refiero al tamaño de esas mochilas que están muy lejos de ser la que la espalda del niño/a necesita. Y esto se agravará en el momento en que se llene de libros ya que el apoyo del sobrepeso (alarmante) no será en la zona adecuada.

Monster High, Dora la exploradora, Cars, Spiderman, Hello Kitty, … Sí, lo sé, yo también soy madre pero debemos pensar en las espaldas de nuestros hijos.
La mayoría de veces son demasiado (pero mucho) más grandes que el propio torso del niño. Ni siquiera pueden correr de forma ágil y libre. Y es que hay que tener en cuenta que cada vez hay más casos de problemas cervicales y de columna vertebral.

Además esto refleja una prioridad en el deseo del niño (y muchas veces incluso mayor deseo de los padres) de llevar una mochila de sus dibujos favoritos.  Ellos no saben la importancia que supone escoger otra más práctica y adaptada a sus cuerpecitos pero nosotros, sus padres, sí y debemos actuar en consecuencia.

Dándole prioridad a las cosas importantes no solo actuaremos y cuidaremos mejor de nuestra familia sino que enseñaremos a nuestros hijos a sopesar las decisiones y elegir lo que realmente importa.

* Imagen del artículo de El Chiltepin.

Infusiones para el embarazo y el parto

Para tener un buen embarazo y un mejor parto es primordial cuidar una serie de cosas: alimentación, energía, descanso, actividad física, cuestiones emocionales, etc.
Aún manteniendo todo perfecto (cosa difícil, ¿no creéis?) no es seguro que todo vaya a ir como la seda pero las posibilidades de que surja algún pequeño susto o imprevisto son mucho menores.

En este post os hablaré de unas hierbas que pueden ayudar mucho en este preciado momento. Se toman en infusiones y el cuando y durante cuanto tiempo depende de la planta.

Hoja de frambueso:
se puede tomar durante el embarazo y en el momento del parto (de hecho, aconsejan tomarla desde el embarazo para obtener mejores resultados).
Alivia las molestías de las nauseas y tonifica y fortalece el útero durante el embarazo. En el parto ayuda durante las contracciones además de ayudar a controlar cualquier hemorragia que se pueda producir durante éste.
Se toma la hoja seca. En agua hirviendo para una taza se echan dos cucharaditas y se deja reposar (sin hervir) durante unos 10 minutos.

Mitchella repens:
se puede tomar desde unas semanas antes del parto y prepara el útero y el cuerpo para el sagrado momento.
Según esta información es un tratamiento muy eficaz.
Se toma en infusión: una cucharadita de planta seca por taza de agua. Cuando hierva el agua se echa y se para el fuego. Dejar reposar unos 10 minutos. Beber 2 ó 3 tazas al día.

Puedes optar por tomarlas por separado o combinarlas en una misma infusión.

¿Y dónde puedo encontrarlas?
He recibido esta pregunta muchas veces y, aunque en algunas herboristerías se pueden conseguir Hojas de Frambueso en comprimidos, mi opinión es que mejor tomarla en infusión.

Podéis comprar on-line tanto hoja preparada para infusión como la planta en sí en estos links:

Panfor

Amor por el té

Nature Plant

 
* Basado en la información del libro Plantas Medicinales Ed. Tikal.

El beso que todo lo cura

Dada la naturaleza curiosa y vital de los niños, no podemos evitar que en más de una ocasión -y de dos- se acaben cayendo o dando un golpe.
La mayoría de ellos se quedan en nada; a otros, les sigue un poco de llanto; los terceros, son los que duelen de verdad.
Para todos -haya que curar realmente una herida o no- hay un remedio infalible que les ayuda siempre: el beso de mamá.

Este beso es un mimo mágico. Un gesto capaz de quitar el dolor y la preocupación. Un caricia que les serena y les hace sentirse protegidos.
Ese beso es la tirita del corazón, la cura que ellos siempre piden.

“Mami, me he hecho pupa. Dame un besito aquí”.

Que maravilla que algo tan sencillo y sutil como un beso pueda evitar el llanto y ayudar a que el dolor pase.
Que pena no darse cuenta de estos detalles tan importantes mientras estamos sumergidas en lo cotidiano y lo grande.

Pero, ¿qué esconde ese beso? ¿Qué amor emana que envuelve el dolor y lo hace desaparecer? ¿Qué poder posee que calma el pequeño corazón del niño dolorido?

Por supuesto, un beso no cura realmente una herida física pero sí emocional.
De adultos no decimos “mamá me he dado un golpe, dame un beso en el codo” pero si nos atrevemos a compartir el dolor de ciertos momentos de la vida con nuestra madre y ella nos arropa, ¿qué mejor lugar para refugiarnos que sus brazos?

Fitoterapia: manzanilla

  
 Manzanilla (Matricaria chamonilla L.)

Antiespasmódica, relajante, diurética y digestiva.

En uso interno (infusiones)
Favorece las digestiones difíciles y ayuda a expulsar los gases del aparato digestivo.
Se aconseja su uso en los dolores de estómago ya que es antiespasmódica.
Facilita la menstruación atenuando sus dolores.
Contiene propiedades sedantes suaves por lo que ayuda en casos de nerviosismo e insomnio.
Ayuda a no retener líquidos.

En uso externo (enjuagues, compresas)
Por sus propiedades antisépticas es muy buena para el cuidado de la piel y sus pequeñas afecciones.
Ayuda a eliminar la descamación del cuero cabelludo y el picor.
Se utiliza, también, como aclarador natural del cabello.

Aplicaciones
Llagas y dolores de muelas: haz una infusión de una cucharada y media de flores por vaso de agua y déjala enfriar. Realiza enjuagues bucales -es importante no ingerirla-.
Conjuntivitis, ojos cansados y ojeras: haz una infusión de una cucharada por vaso de agua. Cuando esté fría moja una gasa y aplícala durante 15 minutos.
Estrés y nerviosismo: haz una infusión cargada y añádela al agua del baño. Tómalo y relájate. (También puede añadir 15 gotas de aceite esencial en vez de la infusión). 

Contraindicaciones y toxicidad
Esta planta no es tóxica pero en tratamientos prolongados y/o de mucha cantidad puede irritar el aparato digestivo.

* Es importante observar el momento adecuado de la planta según el principio activo que queramos aprovechar.

Sugerencias para las pequeñas molestias en el embarazo

El embarazo es una época maravillosa, inolvidable y bendita, pero no deja de ser lo que es: una vida creándose dentro de tu cuerpo. Los órganos comienzan a desplazarse para dejar sitio al útero (que irá aumentando de volumen al paso de las semanas); comienza la segregación de hormonas que influyen de gran manera en tu humor; y todo el organismo se gira para mirar a la nueva vida y darle la prioridad que se merece. Si lo piensas bien, no son tantas las molestias para lo que realmente está pasando en tu interior.
Aún así, el malestar que producen no te deja disfrutar de muchos momentos, por eso he recopilado algunos truquitos para aliviarlas y hacerte más llevaderos, sobretodo, los primeros meses.

Nauseas
– deja algunas galletas y frutos secos en tu mesita. Cuando te despiertes, quédate acostada de lado y come alguna cosa, después levántate despacio. Si te entra hambre de madrugada haz lo mismo, come de lado sin levantarte.
– evita lavarte los dientes justo después de comer.
– come pequeñas cantidades de comida varias veces al día, intenta evitar que tu estómago quede vacío (o demasiado lleno).

 Acidez
– come pequeñas cantidades de comida varias veces al día.
no te acuestes con el estómago lleno.
– hierve unas patatas y bébete el agua.
– toma infusiones de poleo y/o manzanilla.
– evita los excitantes

Estreñimiento
– bebe suficiente agua.
– come frutas, verdura y cereales integrales.
hierve algunos higos. Bébete el agua y come algunos antes de ir a dormir.
– camina un rato cada día.

Dolor de espalda, riñones y pelvis
– bebe suficiente agua.
– intenta descansar.
– acostúmbrate a caminar con la pelvis balanceada hacia delante.
– duerme con una almohada entre las piernas.
haz ejercicios y estiramientos (que correspondan a tu etapa). El yoga es muy recomendable.

Estrés
Toma aire y respira hondo.
– Bebe agua.
– Sal a caminar o haz algo que te relaje.
– Si es debido a una preocupación, habla con alguien que sepa tranquilizarte o que pueda ayudarte.
– Si es por tener demasiadas cosas que hacer, pide ayuda.

Comienzo de resfriado/dolor de garganta
Haz gárgaras 3 veces al día con agua caliente y limón.
– Bebe varias veces al día infusión de limón con miel, un poco de jengibre molido (cuidado con la cantidad) y un trozo de piel de limón.
– Toma infusión de tomillo en flor con limón y miel.

Hongos vaginales
– Un gel natural de árbol de té llamado Melagyn (casa Gynea) es muy bueno para aliviar los síntomas y evitar su aparición. Lo puedes encontrar en la farmacia.
Evita, en la medida de lo posible, que la zona vaginal quede húmeda.
– Ponte una compresa con yogurt.
– Toma lactobacilus (en la alimentación).
– Evita harinas y levaduras.

Hemorroides
– Aplica compresas frías y después calientes alternándolas cada 5 minutos.
Controla el estreñimiento para que no te salgan más y se curen fácilmente.
– Aplica aloe vera (quita las espinas y la piel y aplica el interior de la hoja).

Por supuesto, cada cuerpo es distinto y lo que a unas mujeres les funciona muy bien a otras casi ni les hace nada. Prueba y observa tu cuerpo para encontrar la mejor solución. Y, ni que decir tiene, que si las molestias son severas o duran mucho tiempo debes hablar con la persona adecuada.

Anteriores Entradas antiguas