Trazos y disculpas

Hola de nuevo!!

A principio de curso recibí un cuadernillo de preescritura para +3 años y aún no había tenido el momento de subir mi experiencia. I’m so sorry!

La verdad es que a mi niño mediano, de casi 5 años, le hizo mucha ilusión recibirlo. Muy rápido me pidió los lápices de colores para comenzar y estuvo un buen rato el primer día.
Después de hacer varios trazos comenzó a improvisar dibujos y eso me encantó. Me gusta muchísimo verles imaginar, crear, inventar.

d7ff3d92-263b-4cff-a9dd-8d63cd9069f3
b8e358c1-c65a-433b-ae3a-9b36d9016dd8

Este cuardeno es divertido por sus colorines y la forma de los trazos y en pocos días, él ya lo tenía hecho así que solo quedaba seguir inventando figuras. Y eso fue lo que hizo.

d3031156-52ef-47be-9c7a-e991c3be832e
Podéis ver su ficha aquí.

Me encanta la variedad de libros que nos ofrece Boolino porque estamos disfrutando muchísimo con todos ellos.
Y ahora tengo pendiente regalar El monstruo de colores para un amiguito del “mayor”. Y para nuestro siguiente cumple no dudaremos en coger una de las cajas de cuento + actividad. ¡Que ganas tengo!

¡No me lo esperaba!

¿Qué sucede cuando te preparas para algo y sucede de forma totalmente distinta?
Muchas mujeres viven el parto de una manera que no imaginaban, ya sea porque surgen complicaciones o, simplemente, porque esperaban otra cosa.

Lo cierto es que cuando vas a tener a tu bebé, por más que leas, escuches o veas nunca vas a estar del todo preparada porque es muy difícil llegar a imaginar cómo será ese momento. Así que planear hasta el último detalle y aferrarte a ello con fuerza no solo es inútil sino que, en la mayoría de casos, frustrante.
Lo mejor es prepararnos de la manera que mejor creamos (yendo a clases preparto, haciendo yoga, meditando, leyendo, conversando con otras mamás, escuchando a nuestro cuerpo, …) y tener lo básico muy bien organizado (hospital o comadronas, personas que cuidarán de tus otros hijos si los tienes, ropita, coche, artículos de higiene y curas para el puerperio, etc.) pero sabiendo y teniendo claro que las cosas surgirán de manera natural y que tú puedes reaccionar de la manera que menos imaginabas.

Algo que aprendí en primer parto es que siempre hay que tener un plan b (básicamente cuando decides parto natural, en casa o en una clínica que no está demasiado cerca) porque pueden surgir muchos imprevistos y tener que cambiar de planes en el último momento.

Y algo que tuve que aprender en mi segundo embarazo es que, aunque no tiene porqué pasar nada, puede que sí ocurra. Puede que el parto no vaya como esperabas y tengan que hacerte una cesárea de úrgencia. O puede que las cosas se compliquen y, en vez de dar a luz en tu casa, tengas que salir corriendo hacia el hospital. Por no hablar otras posibles situaciones.
A lo que quiero referirme con esto es que hay que tomar conciencia del momento tan importante que es el parto y, a la vez, tan arriesgado. Hay que confiar en Dios y en tu camino, escuchar tu cuerpo y rodearte de gente en la que confíes para que puedan apoyarte y cuidarte en todo momento. Y no olvidar que cuanto más confiada y libre te sientas, más posibilidades tendrás de vivir un parto maravilloso.

Mamá senegalesa

Imagen

¿Por qué llora mi bebé?

Son las 9 de la noche, la hora habitual en la que tu bebé siempre se duerme pero hoy no consigue conciliar el sueño.
Está agotado, no puede casi abrir los ojos pero no se duerme. A ratos se queja y a ratos llora. Se mueve constantemente, no encuentra la postura para relajarse.
El tiempo va pasando y él se cansa cada vez más pero, a la vez, menos consigue relajarse. Se va desesperando y llora. Tú no sabes muy bien que le pasa ni que hacer.
No parece que esté enfermo, ¿qué hago?.

Para estos momentos en los que tu bebé no deja de llorar o quejarse y te sientes perdida o confusa, veremos los posibles motivos de su llanto o, al menos, te recordaré como puedes averiguarlo.

– Para descartar dolores o inflamaciones presiona ligeramente su oído con tu dedo (delante o detrás de la oreja); su tripita; y un lateral de su garganta. Hazlo de forma suave y sin apretar. Si tocando alguno de estos puntos grita o llora más fuerte, ya sabes qué le duele.

– Prueba a ofrecerle agua por si tiene sed.

– Revisa su pañal y en el caso de que tenga pipí o caca, mira si tiene alguna heridita/fisura/irritación que le pueda estar molestando.

– Palpa con tu dedo su encía por si notas algún diente a punto de romper o mírale por si la tiene inflamada.

– Dale palmaditas suaves en la espalda mientras caminas un poco o lo meces. Puede que tenga aire que no consiga sacar.

– Aunque obvio, comprueba que no tenga fiebre o esté subiendo su temperatura.
Ya he comprobado todo esto y mi bebé está bien pero sigue llorando, ¿qué hago?

Piensa en tí, en cómo has estado los últimos días. Recuerda si has estado nerviosa, muy enfadada o ansiosa por algo. Ellos están muy vinculado a nosotras y muchas veces exteriorizan algo nuestro, no suyo.

– Recuerda con detenimiento si ha estado este día expuesto a una sobre estimulación o a tenido un día más difícil (mucha tv, ruidos, gente desconocida, muchos cambios, …). Los bebés son como una esponja que absorbe todo cuanto hay a su alrededor pero él no sabe sacar lo que no le interesa así que muchas veces cuando han vivido una situación que les cuesta más de asimilar (no tiene por qué ser negativa) ya sea por cambios notables en su rutina o demasiado movimiento, su manera de deshacerse de todo eso que les sobra es mediante el llanto. Así nos piden ayuda.

En cualquiera de estos casos lo primero es que tú estés relajada y lo más disponible posible (no solo físicamente sino también tu actitud). Abrázalo, pasea por la casa (si tienes un portabebé te irá muy bien para no cansar tanto tus brazos y que él se sienta recogido), mécelo, cántale y dile (desde dentro o hablándole) que todo está bien, que estás ahí con él y le acompañas.
Ofrecele el pecho aunque en estas situaciones pasan ratos rechazándolo.
Lo importante es que se sienta recogido, protegido y consolado.

Estas últimas situaciones suceden más de lo que creemos aunque también hay bebés y niños más sensibles que otros o con más dificultades a la hora de relajarse.

De todas maneras, recuerda que tú como madre tienes linea directa con él y raras veces te equivocarás.
Si no sabes que le pasa lo mejor es que le abraces, te relajes y conectes con tu instinto, con esa esfera en la que tu bebé y tú aún sois un mismo ser. Desde ahí sabrás qué le pasa. No podrás explicarlo, pero lo sabrás y el simple hecho de darte cuenta y conectar con él ya le ayudará a aliviarse más rápido.
¿Nunca te ha pasado encontrarte diciéndole a tu marido:

– lo que pasa es que le duele la barriga
– ¿sí? y, ¿cómo lo sabes?
– no lo sé, pero lo sé

No es nada esotérico ni raro, es lo más natural: el instinto maternal.

Espero que te ayuden estos pequeños consejos para aliviar esos momentos que, en mayor o menor medida, siempre hay cuando tenemos un bebé.
Y, ante todo, recuerda que lo principal antes de atenderle es que tu estés lo más serena posible para poder ayudarle a calmarse.

¡Alarma, mochilas!

Hace poco más de un mes que comenzó la escuela y ya he podido observar muchas cosas que me hacen reflexionar durante días. Hoy compartiré con vosotras una de ellas: las mochilas.

No puedo evitar sentir dentro de mi un “pobre” cada vez que veo niños de 6, 7 u 8 años salir corriendo del colegio con mochilas enormes colgadas a su espalda. Y no hablo del peso que puedan llevar (otro tema bastante importante, por cierto. ¿Acaso un niño necesita tantísimos libros para aprender lo esencial?). Me refiero al tamaño de esas mochilas que están muy lejos de ser la que la espalda del niño/a necesita. Y esto se agravará en el momento en que se llene de libros ya que el apoyo del sobrepeso (alarmante) no será en la zona adecuada.

Monster High, Dora la exploradora, Cars, Spiderman, Hello Kitty, … Sí, lo sé, yo también soy madre pero debemos pensar en las espaldas de nuestros hijos.
La mayoría de veces son demasiado (pero mucho) más grandes que el propio torso del niño. Ni siquiera pueden correr de forma ágil y libre. Y es que hay que tener en cuenta que cada vez hay más casos de problemas cervicales y de columna vertebral.

Además esto refleja una prioridad en el deseo del niño (y muchas veces incluso mayor deseo de los padres) de llevar una mochila de sus dibujos favoritos.  Ellos no saben la importancia que supone escoger otra más práctica y adaptada a sus cuerpecitos pero nosotros, sus padres, sí y debemos actuar en consecuencia.

Dándole prioridad a las cosas importantes no solo actuaremos y cuidaremos mejor de nuestra familia sino que enseñaremos a nuestros hijos a sopesar las decisiones y elegir lo que realmente importa.

* Imagen del artículo de El Chiltepin.

El camino de vuelta

Hace casi 6 años que creamos Pan Baraka, y desde entonces veo que hay mucha más gente interesada en hacer pan artesanal de la que yo me imaginaba. Pero he observado que en los últimos meses mucha gente nos escribe pidiéndonos ayuda, asesoramiento o consejo para cumplir uno de sus sueños: abrir un pequeño obrador donde hacer y vender pan artesano y dulces sanos, a poder ser, de ingredientes ecológicos y de proximidad.
¡Esto es genial! Ya que significa que hay un movimiento por parte de la gente de volver hacia lo que sabemos que es más sano y nos hace estar mejor.

Por otro lado y como mamá bloguera desde hace otros 6 años, también he visto como crece sorprendentemente la creación de blogs y webs con contenido para mujeres y madres volviendo hacia una forma de crianza más consciente y natural. Cosa que tampoco es mala dado el punto al que hemos llegado en la sociedad.

Pero lo que más llama mi atención es ver como en dos ámbitos aparentemente tan distintos -pan y maternidad-, el interés es creciente casi de forma paralela. Y eso deja ver el cambio tan necesario que está sufriendo el ser humano.
Hemos perdido mucho por el camino y ahora solo nos queda volver a recuperarlo. Por esto mismo, a poco que observemos veremos que sucede lo mismo en todo lo que tiene que ver con artesanías y oficios, alimentación, cuidado de animales, etc.

El gran contrapeso es que, a la vez, la tecnología va avanzando y cada vez es más fácil llegar a más gente y hacer de tu producto/oficio algo de lo que puedan beneficiarse más personas.
Compatibilizar la recuperación de lo perdido y las nuevas tecnología puede facilitarnos las cosas y hacer de nuestros proyectos algo más grande.
Pero yo me pregunto ¿realmente son compatibles? ¿no se pierde parte del valor humano? ¿la eliminación de barreras virtuales son, de verdad, algo beneficioso en este tipo de actividades?

Como mamá a demanda reconozco que internet se ha hecho algo necesario en mi día a día ya que es mi ventana al mundo exterior, mi lugar de reunión y de expresión. Pero también cada vez estoy más convencida de que lo que realmente necesitaría es que fuera una mera herramienta práctica y tener ese lugar de reunión, expresión y contacto habitual de carne y hueso.

 

* Imagen de un alumno de Pan Baraka.

Muslimah

Cómo bien sabéis las que me habéis estado leyendo, la maternidad abrió unas puertas en mí a las que tenía que darles forma.
Después de un blog personal decidí empezar este (con el apoyo de Al-Ándalus Culture) con una visión más impersonal y objetiva.  Con la idea de mostrar y promover otra manera de ver y sentir la crianza.

Ahora, he sentido qué forma debía tener y cuál era mi aporte a otras mujeres: Muslimah.

Muslimah, Asociación Cultural para las Mujeres del Mundo.
Aún en trámites, Muslimah ha empezado sus actividades este verano y ya tiene algunas más previstas para otoño.
Bajo esta forma se pretende ayudar y unir a las mujeres que sientan y busquen algo verdadero para ellas en esta sociedad actual,  sean madres o no.
Desde aquí organizamos actividades para el encuentro y el intercambio de experiencias,  dudas, temores.
También para aprender alternativas más naturales y artesanas como talleres de Flores de Bach, cocina, cosmética natural, reciclaje de juguetes, técnicas de redecoración, costura, …
Empezando en Barcelona y poco a poco, la idea es ir rompiendo horizontes. Además de crear una red virtual para que cualquier mujer que no pueda estar presencialmente pueda formar parte de esta comunidad.

Aunque en pañales ya hemos comenzado a movernos y necesitamos tu ayuda y apoyo.

Puedes conocernos y saber qué hacemos exactamente en nuestra web.
Así como aportar tus sugerencias, opiniones, conocimientos y ayuda.

Ah! Y no me he olvidado de este blog. Tengo intención de continuarlo y ya estoy con varios temas en mente. Tan solo espero unos pequeños momentos en tranquilidad para plasmarlos.

¡Gracias!

Anteriores Entradas antiguas