Trazos y disculpas

Hola de nuevo!!

A principio de curso recibí un cuadernillo de preescritura para +3 años y aún no había tenido el momento de subir mi experiencia. I’m so sorry!

La verdad es que a mi niño mediano, de casi 5 años, le hizo mucha ilusión recibirlo. Muy rápido me pidió los lápices de colores para comenzar y estuvo un buen rato el primer día.
Después de hacer varios trazos comenzó a improvisar dibujos y eso me encantó. Me gusta muchísimo verles imaginar, crear, inventar.

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Este cuardeno es divertido por sus colorines y la forma de los trazos y en pocos días, él ya lo tenía hecho así que solo quedaba seguir inventando figuras. Y eso fue lo que hizo.

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Podéis ver su ficha aquí.

Me encanta la variedad de libros que nos ofrece Boolino porque estamos disfrutando muchísimo con todos ellos.
Y ahora tengo pendiente regalar El monstruo de colores para un amiguito del “mayor”. Y para nuestro siguiente cumple no dudaremos en coger una de las cajas de cuento + actividad. ¡Que ganas tengo!

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De vuelta… y con un cuento!

Es curioso que hace justo un año que no pasaba por aquí… y nuestra vida a cambiado mucho. La pequeña de la casa está a punto de cumplir su primer añito y, con ella, nos convertimos en familia numerosa.
La vida con dos pequeñajos ya era una locura pero ahora es toda una montaña rusa! Pero eso mejor os lo cuento otro día.

Hoy vuelvo para algo que me encanta: recomendaros un cuento.

La ciudad de los gatos

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Cuenta la historia de dos gatos que viven en una biblioteca, entre libros. Un día uno de ellos desaparece y su amiga recorrerá los sitios más emblemáticos de una preciosa ciudad para encontrarlo. En su aventura se irán sumando más amigos felinos para, entre todos, encontrar a Omar.
Una historia sencilla y amena pero divertida, dulce y simbólica, a la que acompañan unas ilustraciones preciosas.

Lleva pocos días en casa y ya es uno de los cuentos favoritos de los niños y, para que mentir, mio también.

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Gracias a Boolino hemos tenido el placer de añadir esta bonita historia a nuestra biblioteca. Podéis saber un poco más en http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/la-ciudad-de-los-gatos/

Amiga Invisible Madresferica

Después de más de un año sin escribir nada nuevo (aunque sí muchos borradores) vuelvo con una entrada de agradecimiento.
He participado en la Amiga Invisible que ha organizado Madresfera y quiero compartir con vosotros el magnífico regalo que me ha hecho la autora del blog El té de las 4.

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Siii!!! El libro Pan Casero de Ibán Yarza. Es un gran libro escrito por un gran autor. Ibán no solo es un muy buen panadero sino también un chico muy agradable.  Os recomiendo este libro hayáis hecho pan o no y, por supuesto, mirar su web y su blog: Te quedas a cenar y La memoria del pan.

Así que… ¡¡muchas gracias querida AI!! ¡Has acertado de pleno! (Además añado que mi marido es panadero y aquí os dejo la pequeña entrada que Ibán escribió en su web cuando nos conocimos).
Y muchas gracias también a todo el equipo de Madresfera por la buena organización.

La familia ilustrada (introducción de mis propias reflexiones)

En una de mis cotidianas excursiones a la biblioteca del pueblo di con este nuevo libro de Laura Gutman.

Aunque tiene libros bastante interesantes y trata de la maternidad con sus lados luminosos y sus lados oscuros, nunca he sido capaz de leer completo ninguno de sus libros. Y no porque sean difíciles o no pueda con ellos, sencillamente hace 3 años que me desconectaron una parte del cerebro y mis lecturas nunca han sido las mismas.

Pero este libro es diferente. Es tan ágil y fresco que se lee en muy poco tiempo. Y todas las viñetas de Micaël hacen que sea realistamente divertido.

Hay varios temas que Laura Gutman trata en él que (si no lo habías hecho ya) te dejan reflexionando. El cole, las enfermedades, el papel del padre, las crisis matrimoniales, el estrés maternal, la percepción del bebé, … De principio a fin no tiene desperdicio.
Me encantaría que llegara a manos de cada vez más mujeres y madres, y que les dejara cuestiones como ¿por qué vemos tan normal parir en el lugar donde se tratan los enfermos? ¿por qué ponemos toda nuestra fe y atención en los consejos de un varón desconocido? ¿por qué tenemos que elegir entre nuestra maternidad o nuestra vida social? ¿por qué nos volvemos sumisas ante un mundo hecho para hombres y nos crecemos ante las opciones de volver a ser felices en nuestra posición de mujer (en ello engloba, por supuesto, ser madre)? ¿por qué tanta lucha en dirección equivocada? ¿por qué -si tenemos la opción de vivir los primeros años de nuestro bebé- huimos dejándolos en manos y responsabilidades de terceros? ¿por qué no afrontamos las necesidades que surgen como mujer al convertimos en madres de un modo que pueda retroalimentar nuestro nuevo rol para sentirnos y convertirnos en mujeres más completas?

Tantas y tantas preguntas vienen a mi mente…
En este libro encuentro pistas de lo que mi interior siente, de lo que me soplan desde arriba y, por ello, me encantaría que otras mujeres tuvieran la gran oportunidad de encontrar ante sí estas y/u otras dudas tan importantes como para hacer temblar el suelo que creemos normal y comenzar a formar nuestro propio sendero.
Escucha. Mucha escucha.
Intuición.
Fe. Mucha fe.

Caminando con la intención de crecer espiritualmente con esta gran oportunidad, podremos conseguir ser más completas y más felices, a la vez que convertir a nuestros hijos en seres más completos y más felices.

Consejos para el dolor durante el parto.

El otro día llegó a mis manos un pequeño libro con consejos naturales para diversas dolencias o procesos.
Como siempre pasa, cuando de algo te hacen esperar poco o nada, esto acaba sorprendiéndote de alguna forma pues al no tener expectativas le sacas mayor provecho. Y esto es lo que me ha sucedido con este manual, que el jugo que tiene -sea poco o mucho- lo estoy exprimiendo.

Ayer, mientras le echaba un vistazo, vi en el índice “Dolor durante el parto” y allí que me fui. Y aunque nada -o casi- de esto nos vendrá de nuevas a muchas de nosotras, me gustó lo que decía y hoy os los quiero compartir:

“¿Hay que sufrir tales dolores en un acontecimiento fisiológico que debería ser placentero de principio a fin?
 Lógicamente el dolor produce angustia, lo que acelera más a la parturienta y hace que el cuerpo libere más adrenalina. La adrenalina […] su exceso puede prolongar el trabajo de parto, con lo que aumenta la duración del dolor.

[…] los ginecólogos han ido introduciendo una serie de cambios en la asistencia al parto y en el diseño de las salas de maternidad que favorecían la práctica médica, pero no la comodidad de la mujer en el alumbramiento.”

Y expone una serie de consejos/sugerencias para el trabajo de parto:

Comer algo. Si notas que el parto comienza,come porque necesitarás energía. Lo mejor son alimentos fáciles de digerir y no comidas pesadas.

Bebe mucho líquido. El esfuerzo tan intenso hace que el cuerpo sude y se deshidrate. “Beber una cantidad adecuada de líquidos mejora la actividad de los músculos lisos del útero y esto ayuda a aumentar las contracciones”.

Orina. Tratar que la vejiga no esté demasiado llena o, preferiblemente, casi vacía.

Cambia de posición. Ir variando la postura ayudará a las contracciones, a la postura del bebé que se prepara para nacer y a ti para acompañar mejor a tu cuerpo.

Aplica calor. “Un paño caliente colocado en la parte baja del abdomen, justo sobre el pubis, entre o durante las contracciones, es muy eficaz contra el dolor”.

Date una ducha de agua caliente. “El calor alivia y relaja”.

Respira. “Las técnicas de respiración no quitan el dolor pero sí evitan la tensión añadida”. La tensión puede hacer que el parto resulte más doloroso y complicado, porque los músculos contraídos pueden obstaculizar, dificultar o no permitir la bajada del bebé.

Respira profundamente con el diafragma. De este tipo de respiraciones ya hemos hablado en otras entradas. Puedes volver a verlas aquí.

Grita, habla o quéjate si te apetece.

Visualiza. Una luz que recorre tu cuerpo, envuelve a tu bebé y lo ayuda a salir. Unas montañas verdes, con un gran río y el aire fresco. Un mar azul infinito con oleaje calmado y el sonido de los pájaros. Cualquier cosa que pueda relajarte y ayudarte a estar más presente.

Pedir un masaje en la espalda. El masaje en la parte baja de la espalda puede aliviar y servir de gran ayuda. (Y con esto no hay que olvidar el poder del contacto).

Comparte. Que tu pareja u otra persona querida para ti pueda atenderte, apoyarte, cuidarte y animarte.


* Todo lo que cito en esta entrada está sacado del libro “La gran guía de los remedios naturales“.

Un poco de orden

Cuando nace una familia, nacen nuevas necesidades en muchos sentidos. Hoy hablaré de mantener el orden en casa o, mejor dicho, de cómo aprovechar el tiempo del que se dispone ya que en cada caso es totalmente diferente.
En mi búsqueda de ser una mujer, mamá y esposa lo más completa posible hablo con muchas otras madres y mujeres. Les pregunto cómo hacen para mantener su casa limpia y recogida, qué hacen en su tiempo libre, que prioridades tienen en el hogar, cuales son los puntos negros de su casa (aquellos que cuesta de mantener), etc. Perfiles distintos, diferentes edades, madres que trabajan, que no, que tienen un hijo, dos o seis, que están embarazadas, … todo me sirve ya que con cada aporte completo un poco más el “Plannig familiar de Farah”.

Por ahora compartiré con vosotras aquellos pequeños detalles que están haciendo de mi vida algo más fácil que hace unos meses:

1. Hacer una lista de prioridades lo más realista posible. Escribir lo que tengo que hacer mañana por orden de importancia y no dejar nada sin poner por muy obvio que sea. Al día siguiente ir haciendo todo según la lista y no pasar a la siguiente tarea hasta completar la primera. Muchos días no acabarás la lista pero al menos habrás hecho lo más urgente.

2. Aprovechar los ratos que mis hijos están durmiendo o tranquilos para hacer cosas de la casa. En este caso me va muy bien la lista ya que cuando esos momentos surgen -que muchas veces son de repente y no duran demasiado- no tardo tiempo en decidir a qué dedico ese tiempo, solo miro la lista de lo más urgente.
Por supuesto, la mayoría de las veces tengo que acabar la tarea en varias veces porque mis hijos me reclaman, pero eso no me importa.

3. Aprovechar momentos de tener a mi bebé en brazos para hacer cosas en las que no necesite estar de pie cómo leer, escribir o hacer el trabajo de ordenador.

4. Las tareas cortas o repasos las hago cuando se me pasan por la cabeza. Por ej., estoy en el baño y miro la montaña de ropa sucia. Mi marido está fuera con los niños. Salgo 5 min. más tarde y he aprovechado para poner una lavadora. Las prendas que haya que frotar las dejo a parte o en remojo.

5. Dejar los productos de limpiar el baño en el baño y hacer lo mismo que en el punto 4. De esa manera, cada semana puedo, como mínimo, darle un repaso rápido al baño.

6. Hacer comida para más de una vez de golpe. Ejemplo: una olla de sopa da para comer, cenar y al día siguiente puedes comer otra vez o aprovechar lo que quede -se supone que no será demasiado- para crear una nueva sopa, crema o guiso. También se puede ir congelando.

7. Todo lo que pueda ir haciendo durante el día, está bien.  A las 8, cierro la oficina en casa. Baño al niño, cenamos, le duermo, estoy un rato más en el salón y a dormir. Este tiempo entre que duerme el niño y que me acuesto es para mí. Suele ser para compartirlo con mi marido si no nos hemos visto en todo el día pero, en el fondo, da igual. Ya no limpio ni hago nada más, recoger la cena de la mesa únicamente.

8. Nada más levantarme -previo paso por el baño- mientras preparo el desayuno voy fregando los platos de la cena. Cuando ya está el desayuno preparado lo dejo y continuo después.

9. Hacer un planning semana de comidas -yo no la hago en plan exacto sino más bien una guía-. Aunque reconozco que nunca llego tan lejos ya que yo cocino según lo que el huerto nos de y es un planteamiento diferente al de hacer compra semanal. Es decir, yo cocino según lo que tengo en casa, no compro según lo que quiera cocinar.

10. En cuanto mi hijo se marcha a pasar la tarde con sus abuelos o cuando se duerme, lo primero que hago es recoger el desorden del salón (recoger algún juguete de por medio, colocar el trapo del sofá, los cojines, poner incienso).

10. Encuentra ese momento diario para ti. En mi caso es cuando mis niños duermen la siesta y por la noche, después de cenar.

11. Mis hijos son pequeños y mi prioridad es estar con ellos. Si cada día logro no acumular más trastos (o no muchos más), haber jugado o estado con ellos un rato, haberles alimentado bien y haber seguido los ritmos diarios en la medida de lo posible, ya me acuesto tranquila porque sé que esta es una fase que pasará pronto y quiero aprovechar el tiempo con ellos. Además que darles seguridad, atención y amor para mi es lo más importante.

En principio estos son los truquillos básicos que me están ayudando mucho ya que a mi me funcionan muy bien.
Por supuesto siendo consciente de que me queda un largo camino para ser mamá, mujer y esposa completa pero estando en el camino con esa meta.
También cada mujer se organiza según sus necesidades y las de su familia. Mis hijos ahora son pequeños (uno de ellos bebé) por lo que el tiempo lo tengo escaso aunque a la vez muy fácil, ya que no trabajo fuera de casa.

Muchos de estos consejos son fruto de amigas y hermanas con las que comparto muchas cosas.
Otros son sacados de: “La mujer total” de Marabel Morgan y del word que circula por la blogsfera desde hace unos añitos llamado “Organizador del hogar” (podeis descargalo aquí organizador_del_hogar ).

Tres cuentos

Cuando se es mamá se entra de lleno en el mundo de los cuentos. Hay para todos los gustos: temáticas diferentes, dibujos clásicos o modernos, más o menos palabras, … Pero en algún momento las madres nos cruzamos con uno de esos libros que nos mandan un mensaje directo al corazón, y entonces sonreímos y pensamos “este lo quiero para mi hijo”.

Hoy os comparto tres cuentos que me emocionaron y que los quiero en nuestra pequeña biblioteca infantil:
 

    L’ós que abraçava els arbres de Nicholas Oldland. (El oso que abrazaba a los árboles)
    Estaba en la biblioteca leyendo cuentos a mi niño cuando este me ha llamado la atención.      Mientras se lo leía pensaba “que historia más dulce” y el final me ha encantado. Creo que se puede sacar mucho jugo de esta historia a la vez que disfrutar de lo sencilla y amorosa que es.

 

 Este es uno de mis preferidos. Hola bebé (de Jenni Overeno) cuenta la historia de un parto natural y en casa de la boca de un niño pequeño. Es muy realista y pocos detalles se deja en el tintero pero, con el acompañamiento adecuado y las explicaciones que cada padre considere, creo que es una buena historia para mostrar a nuestros hijos ese momento tan especial en la vida de una familia.
 

 

Un pequeño diálogo entre una liebre mamá y su hijo. ¿Quién quiere más a quién?
Adivina cuanto te quiero es una pequeña (gran) historia de amor que todas reconocemos al leerla ya que no podemos evitar vernos reflejadas en esa mamá liebre. Quizá por eso me emociona cada vez que se la leo a mi pequeño tesoro.
El autor es Sam McBratney y la editorial Kokinos.

 
 
¿Y cuáles son tus tres cuentos?